
Tal y como comentábamos en el post 1, seguimos detallando las principales conclusiones del estudio sobre la evaluación del liderazgo en empresas 2021 (3ª edición). Después de 11 posts, hemos llegado a la última conclusión del estudio 2021.
Ahora nos gustaría que te unieses a todas las empresas que nos han enviado ya su información para generar el del 2022 (4ª edición) y seguir compartiendo conclusiones útiles sobre la evaluación del liderazgo.
Cada vez son más las empresas que apuestan por la realización independiente de las evaluaciones del liderazgo.
El porcentaje de organizaciones que optan por llevar a cabo las evaluaciones del liderazgo separadas de otro tipo de evaluaciones ha aumentado considerablemente con respecto a los resultados de las ediciones anteriores. Casi siete de cada diez empresas (68%) optan por esta opción, un 23% más que el año pasado.
Esta tendencia se refleja aún más en las PYME, de las que el 80% llevan a cabo los estudios del liderazgo por separado, frente al 60% de las grandes empresas.
En el análisis geográfico de nuevo se han encontrado similitudes entre las empresas españolas y latinoamericanas, pues ambas son las que más apuestan por la realización independiente de las evaluaciones del liderazgo (opción escogida por un 70% y 78%, respectivamente).
Nuestra visión
Creemos que es complicado tener unas conclusiones acertadas sobre algo que no se mide de forma específica, sino mezclado con varios temas a la vez. Puede que pensemos que es más eficiente por hacerlos de una sola vez, la realidad es que no nos da la información suficiente y podemos estar haciendo un “collage” con el que queramos salir del paso sin que, al final, podamos definir acciones con un efecto real.
Vemos que se suele utilizar la encuesta de clima o la de alguna entidad de reputación empresarial para, o bien escoger algunas de las preguntas que ya vienen predefinidas y que creemos que tienen relación con el liderazgo, o bien incluir algunas adicionales para complementarlas.
A veces detectamos miedo de que los empleados se quejen de la cantidad de encuestas que tiene que hacer. Esto puede solucionarse con una comunicación donde se ponga en valor concretamente la evaluación del liderazgo como medio para desarrollarse profesionalmente, como vía para mejorar el rendimiento personal y de equipos, y como una herramienta indispensable para hacer crecer los resultados de la empresa.
Adicionalmente, vemos evaluaciones del liderazgo consistentes en varias decenas de preguntas. Creemos que son modelos de difícil sostenibilidad. Abogamos por un modelo como el aLEM con 10 preguntas con tres respuestas posibles. Sencillo, y por lo tanto, fácil de mantener en el tiempo. Y no confundamos simplicidad con sencillez.