Tal y como comentábamos en el post 1, seguimos detallando las principales conclusiones del estudio sobre la evaluación del liderazgo en empresas 2021 (3ª edición).

Sigue consolidándose la preferencia de las empresas de llevar a cabo estas evaluaciones con una periodicidad anual.

El 79% de empresas que realizan evaluaciones del liderazgo lo hacen cada año o menos, y sólo hay un 12% de ellas que aún no han empezado.

En este aspecto, existe bastante homogeneidad en las respuestas de grandes empresas y PYME, así como en los distintos sectores de estudio y localizaciones geográficas. Esto pone de manifiesto la importancia que las organizaciones confieren a este tipo de estudios, optando por revisarlos y actualizarlos cada año. Lo más destacable es que el porcentaje de PYME que afirman no haber empezado aún a llevar a cabo estas evaluaciones (18%) es más del doble que el de grandes empresas (7%), como era de esperar dada la mayor madurez demostrada por las últimas en este ámbito.

Por su parte, el sector de Educación destaca por tener un 40% de empresas que aún no han empezado a realizar estas evaluaciones.

Del análisis geográfico se extrae de nuevo que las empresas españolas y latinoamericanas van un poco por detrás del resto de localizaciones estudiadas, pues un 15% de las primeras y 22% de las segundas dicen no haber empezado todavía con estos estudios, frente al 5% del resto de Europa y ninguna norteamericana.

Nuestra visión

Es importante tener una foto actualizada de la situación del liderazgo en nuestra empresa, al igual que la tenemos de otros elementos correspondientes a la gestión del talento.

La aplicación de la tecnología nos facilita realizarlo de una forma periódica para poder observar la evolución y poder tomar medidas correctoras ágiles en el caso de que las acciones definidas no estén teniendo el impacto deseado.

Lo ideal sería poder realizar una evaluación del liderazgo, al menos, una vez al año, pero también se puede modular en función de los colectivos (no es lo mismo uno de alto potencial, que otro que está en un proceso de sucesión, que otro que acaba de sufrir un gran cambio en sus circunstancias como gestor de equipos).